Si hay algo que me encanta y que creo que todo el mundo admira de ti, es tu espectacular sonrisa. Sos de las personas que cuando sonríen, contagian a todo el mundo. Por eso mismo te estoy escribiendo esto. Porque desde hace bastante, la mayoría de las veces que te veo, no veo más esa sonrisa. Y cada vez me cuesta más lograr sacarte una.
Amiga, la vida jamás ha sido fácil . Tu más que nadie conoce mi historia y sabe de lo que hablo. Y muchas veces los problemas de salud, económicos, la facultad, el trabajo, la familia, nos estresan tanto, al punto que nos damos cuenta de que nos pasamos la mayor parte del día tristes, y que ya no nos alegramos por nada. Sabés que para mi la vida nunca fue fácil. Y sigue sin serlo. Pero un día me di cuenta de que tenía 15 y tantos años, y que no volvería a tenerlos. No quiero mirar atrás y ver que desperdicié mi juventud siendo infeliz. Pero cómo ser feliz frente a todo esto? A veces las circunstancias parecen superarnos...
El tema es que NO PUEDEN SUPERARNOS. YO SOY LA DUEÑA DE MI PROPIA VIDA. SOY LA ÚNICA ENCARGADA DE MI FELICIDAD. Ni, mi familia, ni la salud, ni el dinero me traerán la felicidad, si yo no aprendo a ser feliz por mí misma. Porque una vez que se solucione eso, vendrán nuevos problemas, y seré infeliz nuevamente. Yo soy la encargada de ser feliz Y ES MI DEBER SERLO AHORA MISMO.
Pero de nuevo me pregunté, cómo hacerlo frente a todo esto? No hay un cómo. Simplemente es la actitud. Yo decido ser feliz. Yo decido levantarme hoy con una sonrisa, y decido que nada ni nadie me la va a quitar de la cara (aunque todo parezca ir mal). Yo decido todo el tiempo por las pequeñas y contadas cosas que me salen bien y que tengo positivas, y ni siquiera cruzar por mi mente las malas (vuelvo a repetir, aunque a veces me superen!!) YO DECIDO VER SOLAMENTE LO POSITIVO.
Y cuando menos me dí cuenta, lo negativo empezó a disminuir, y cada vez más, lo positivo empezó a multiplicarse...
Y cada día me desperté agradeciendo a Dios en mi mente por lo que tenía. Y cada día me propuse moverme con todas mis fuerzas teniendo en mente mis metas. Y cada día sonreí cuando todos me hacían llorar, y puse el pecho a las balas. Y cada día me puse a cantar cuando sólo quería gritar, y me puse a pensar en todo lo bueno que tengo, y todo lo bueno que quiero lograr de mi vida, en vez de pensar en todo lo que no tenía. Y cada día Dios me bendijo más y más, porque vio en mi vida lo que afronté con valentía las pruebas que encontré a mi paso.
Amiga quiero que cuando mires atrás, sólo veas días felices. Que veas cómo disfrutaste de cada sabor, de cada perfume, de cada color, de cada mirada, de cada sonrisa que te devolvió el mundo como pago de la sonrisa maravillosa
que tú le diste.
Tu puedes decidir ser feliz. Así como tu sonrisa tiene un poder tan grande en la gente, tu corazón y tu mente lo tienen aún más. Sólo tienes que tomar la decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario